Las nuevas formas de eco-conducir

Para aquellos preocupados por el medio ambiente, existen algunas técnicas de conducción que permiten reducir los costos del combustible y colaborar con la ecología y el cuidado ambiental.

Muchos hoy están interesados en reducir la contaminación. La ecología ha tomado un carácter  de última moda. Sin embargo, pocos se interesan en el tráfico, que el mayor causante de emisiones de dióxido de carbono. Estas emisiones son las que provocan el efecto invernadero y a su vez el cambio climático.

 

Consejos para utilizar el vehículo correctamente

Reducir el uso del aire acondicionado es fundamental para disminuir el gasto de combustible. Por otra parte, una adecuada puesta a punto podría ayudar a que el automóvil consuma hasta un diez por ciento menos de combustible.

Es recomendable realizar las verificaciones necesarias de los neumáticos. Controlar frecuentemente la presión que generan y los desgastes que puedan tener. Finalmente, es muy importante evitar arrojar residuos por las ventanillas. Esto no sólo es contaminante, sino que podría ser peligroso para otros conductores que transiten la misma calle.

Recomendaciones para llevar a cabo la eco-conducción

Es importante no acelerar cuando ponemos en marcha el vehículo. Cuando el motor está frío, requiere de mucha más energía para funcionar. Por este motivo, si se fuerza la velocidad al momento de arrancar, consumirá el doble de combustible. Para cambiar de marcha, las revoluciones correctas son entre 2.000 y 2.500 en el caso de automóviles a gasolina y 2.000 para automóviles diesel. Mediante estos cambios rápidos de marcha podría reducirse el consumo favorablemente.

Conduciendo con marchas más bien largas y a bajas revoluciones puede lograrse un consumo verdaderamente bajo. Intentar predecir la carretera es fundamental para evitar las frenadas por tiempos prolongados.

Ventajas de la eco-conducción

Gracias a estos consejos pueden obtenerse muchos beneficios como el ahorro de carburantes y la disminución de la contaminación ambiental y acústica. Es posible reducir hasta en un quince por ciento las emisiones de gases. Además, de esta manera se colabora con la seguridad vial disminuyendo la posibilidad de accidentes de tránsito.

 

 

Los automóviles de menor consumo

Antes de la existencia de vehículos eléctricos o híbridos, algunos automóviles ya se consideraban de bajo consumo y un poco menos contaminantes. Desde 1984 los motores y transmisiones se han vuelto cada vez más eficiente aunque los vehículos son cada vez más pesados debido a que la comodidad y la seguridad son factores que atraen al comprador.

Uno de los primeros vehículos considerados de bajo consumo es el Volt de General Motors. Quien lo clasifica de esta forma es la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.



El Honda Insight 2000

Este vehículo posee un motor de 1.0 litros y tres cilindros. La eficiencia del combustible es de 20,8 kilómetros por litro transitando en la ciudad y de 25,9 kilómetros por litro en una carretera. Este automóvil había sido considerado por la revista Consumer Reports como estrecho, ruidoso e incómodo.

Este híbrido era un vehículo de dos plazas dueño de una transmisión manual de cinco velocidades.

El popular Toyota Prius 2010-2012

Este vehículo es uno de los más vendidos de los modelos híbridos. Es considerado uno de los automóviles ecológicos más populares ya que representa la mitad de todas las ventas de modelos híbridos de Estados Unidos.

Posee un motor de cuatro cilindros con una capacidad de 1,8 litros, en su modo híbrido.

Un modelo de 1986: Chevrolet Sprint ER

Este vehículo posee un motor de tres cilindros con una capacidad de 1,0 litros. Es capaz de recorrer 18,7 kilómetros por cada litro de combustible en la ciudad y unos 22 kilómetros en una carretera.

Se caracteriza por ser un vehículo ligero, con un motor pequeño que permite obtener la máxima eficiencia. Con el paso del tiempo, los vehículos más modernos fueron aumentando su tamaño para satisfacer las demandas y necesidades del conductor. Por eso, es difícil lograr este tipo de economía de combustible sin utilizar la tecnología híbrida eléctrica-gasolina.

 

Los automóviles del siglo XXI: cuidando el medio ambiente

Es de común conocimiento lo perjudiciales que son los gases que emiten los vehículos convencionales. El daño que producen y produjeron es inmenso y es tarea de todos evitar males mayores. El efecto invernadero ocasionado por los automóviles deberá erradicarse para un futuro sin contaminación.

No sólo se reduce la contaminación, sino también los impuestos. La propuesta de muchos países es eximir de impuestos a los vehículos más eficientes para promover rápidamente la utilización de los mismos.

 

Obstáculos en la utilización de automóviles eléctricos

La principal desventaja actual para los vehículos eléctricos es el punto de recarga. Aún no se han instalado suficientes sitios dónde enchufar dichos automóviles para recargarlos. Según los especialistas, dentro de la amplia gama de vehículos eléctricos, existen modelos que incorporan pilas, los cuales serían más ecológicos.

Detalles y características

Los expertos indican que existe una gran diferencia entre fuente de energía y vector energético. Las fuentes de energía son capaces de convertirse en formas de energía aprovechable y existen de manera natural en el planeta. En cambio, los vectores energéticos son también convertibles en energía aprovechable, pero no es posible hallarlos naturalmente. Es necesario producirlos, fabricarlos. Sería más bien, un sistema de almacenamiento y transporte, y no una fuente de energía.

Clases de fuentes de energía

Existen cuatro diferentes fuentes de energía: renovable no contaminante; renovable contaminante; energía atómica; y energía fósil de combustión.

La fuente de energía renovable no contaminante no libera agentes tóxicos en el proceso de obtención. Por ejemplo, la energía solar o la energía eólica.

La energía renovable contaminante, por el contrario, libera agentes tóxicos en dicho proceso de obtención de energía. Sin embargo, no posee sustancias tóxicas añadidas, sino que libera agentes que habían sido absorbidos del entorno por los elementos naturales como las plantas. Un ejemplo de este tipo de fuente de energía es el aceite vegetal.

La fuente de energía atómica se divide a su vez en dos de acuerdo a la forma de obtención de la energía. Una de ellas es por fisión, la cual produce residuos muy dañinos. Por otra parte, la fusión, que prácticamente no genera residuos tóxicos, aunque aún está en fase experimental.

Finalmente, la fuente de energía fósil de combustión, es la extraída de yacimientos naturales finitos. Al obtener dicha energía liberan agentes tóxicos como el petróleo o el carbón.