La paradoja de los biocombustibles

El calentamiento global es producto de las actividades industriales, el excesivo uso de automóviles  que funcionan con combustibles fósiles y otras tantas actividades realizadas por los seres humanos.

El aprendizaje obtenido por el accidente nuclear de Chernóbil, Ucrania y el recordatorio de este año presentado por las instalaciones nucleares de Fukushima en Japón, han impulsado la búsqueda de nuevas fórmulas para la creación de combustible. Actualmente el más popular es el agro-combustible o bio-combustible. Como su nombre lo indica  es producido orgánicamente y es la respuesta de las industrias dependientes de combustibles fósiles para reducir la contaminación.

Desventajas de la producción masiva de biocombustibles

La producción de los bio-combustibles utiliza especies forestales como el eucalipto y los pinos, de uso agrícola ricas en carbohidratos como el maíz y la mandioca y también plantas oleaginosas como la soja, girasol y palma. Este tipo de combustible representa una alternativa muy viable para la sustitución de los combustibles fósiles, además que genera nuevos mercados para los productores agrícolas.

Todo pareciera que la utilización y producción de los bio-combustibles darían fin a la contaminación producida por la utilización de gasolina. Desgraciadamente las grandes inversiones se adelantaron a las investigaciones ambientales necesarias para conocer los beneficios y daños de los bio-combustibles al planeta. Entre los argumentos en contra de la utilización del agro-combustible se encuentra que al realizarse a gran escala la producción de agro-combustible se daría la perdida de biodiversidad, pues suelos vírgenes se convertirían en terrenos para el cultivo intenso, mismo que propiciaría erosión de la tierra, contaminación del agua y disminución de la productividad y estabilidad de los sistemas. Además los aumentos de precios de los  alimentos, como lo ocurrido en el 2007 cuando el costo del maíz se incrementaba cada día.

El 85 por ciento de la población europea no compraría un coche ecológico.

A pesar de las campañas publicitarias en televisión, radio, prensa e internet y de las  campañas que las escuelas y dependencias del gobierno  hacen por cuidar el medio ambiente y reducir los niveles de CO2 en el aire, parece que la población aún no se toma muy en serio el problema de la contaminación y el calentamiento global.

La página web www.coches.net, publicó en días recientes una encuesta realizada a personas  del continente europeo en la que les preguntaban si cambiarían su coche convencional de  gasolina, por uno ecológico (eléctrico o híbrido). Los resultados fueron contundentes, ya que el 85 por ciento dijo que no cambiaría su automóvil convencional bajo ninguna circunstancia.

Hay varios factores que explican estos resultados, y uno de ellos  reside en la dificultad para encontrar centros de recarga, ya que sería muy difícil cambiar las gasolineras actuales, por un centro de recarga eléctrico,  ya que el negocio de la gasolina es de los más fuertes que hay en el mundo. Pero recordemos que este tipo de combustibles contamina y mucho. Otro factor es el coste que podrían alcanzar los vehículos eléctricos, ya que en estos días, un automóvil eléctrico es muy costoso. Sin embargo, según las empresas mundiales de fabricación de coches, en los próximos 10 años los vehículos híbridos y eléctricos tendrán un precio competitivo a lado de los automóviles que funcionan con gasolina.

Otro factor (aunque este es más un mito) es  que dicen que un coche eléctrico es  mucho menos eficiencia que un automóvil a gasolina. Sin embargo esto no es más que un mito ya que los vehículos eléctricos resulta mas eficientes e incluso son menos ruidosos.

Aunque esto es sólo una encuesta, es necesario llamar la atención sobre estos temas para que en un futuro no muy lejano podamos utilizar cada vez más los automóviles que son amables con el medio ambiente.