Conducción eficiente y responsable – Seguridad vial

Conducción eficiente y responsable - Seguridad vial

Mantener la seguridad vial, además de ser una cuestión administrativa de la ciudad, es una responsabilidad de todos sus ciudadanos. La administración es la responsable de proveer mejores vías y vehículos para disminuir el porcentaje de accidentes de tránsito, y para ello establece normas e interviene en lo necesario para que la circulación se realice de la forma más segura posible.


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Contaminación sonora: la responsabilidad de los conductores

La contaminación sonora es uno de los tipos de contaminación a los que habitualmente se les presta menos atención, y sin embargo también incide negativamente en nuestra calidad de vida y puede provocar distintas patologías. Los automóviles en las grandes ciudades tienen una gran responsabilidad sobre esta contaminación, y los conductores también pueden seguir conductas que disminuyan su impacto.

contaminación sonora

 

La realidad es que la exposición permanente a sonidos fuertes e irritantes que superen los límites del oído humano puede generar diversos efectos fisiológicos y psicológicos, claramente nocivos para los habitantes de una ciudad. En la actualidad sabemos que nos exponemos diariamente a este tipo de efectos.


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Stress y ansiedad en los conductores – 1ª parte

Recientemente estábamos analizando los resultados de un estudio de Attitudes, el programa de responsabilidad social de una importante marca de automóviles alemana, donde dicen que el 77 por ciento de los conductores españoles conduce bajo estados de estrés.

El tema de la salud vial y su influencia en la conducción es muy importante en todo lo referido a seguridad.

Afinando los análisis vemos que el 22 por ciento de los conductores españoles conduce bajo los efectos de la depresión y el 11 por ciento bajo estados de ansiedad.

La incidencia de las enfermedades psiquiátricas en el tránsito.

La Organización Mundial de la Salud opina que en este primer cuarto de siglo que estamos viviendo las enfermedades mentales y las lesiones por accidentes de tránsito se constituirán en los dos principales problemas sanitarios de la población mundial.

Si bien es cierto que el nivel de enfermedades mentales no es superior en los conductores de vehículos que en el resto de la población, los efectos de estas enfermedades pueden afectar a mucha gente si los que las sufren están al mando de un volante.

Estamos hablando de alteraciones en las capacidades cognitivas, motoras, conductuales, etc.

Es así que el estrés modula en gran medida la forma que tenemos de conducir las personas y es realmente la causa de un número muy importante de accidentes.

Sin embargo, no existen normas de tráfico ni acciones limitantes que se enfrenten a esta enfermedad. No debemos superar ciertos límites en la velocidad, no podemos conducir sin lentes si nuestra visión es mala, tenemos que utilizar mandos especiales si nuestras capacidades físicas no son las adecuadas, pero nadie nos dice nada si estamos viviendo momentos de estrés, ansiedad o depresión.

Ni que hablar si debemos tomar algún medicamento debido a estas enfermedades, nos convertimos en una peligrosa bomba de tiempo al volante.

El 15 por ciento de los conductores españoles admite que está bajo los efectos de medicamentos mientras conduce. Están bajo tratamiento farmacológico para enfrentar la depresión, la ansiedad, trastornos del sueño, relajarse o dormir.

¿Como se alteran nuestros sentidos?

Los efectos secundarios de muchos de estos fármacos alteran nuestros sentidos y deberían controlarse para que no se conduzca mientras que se consumen.

Nos miden nuestro nivel de alcohol en la sangre, lo que obviamente está perfecto, sin embargo no se evalúa si nuestra mente está en condiciones de conducir un automóvil.

Los medicamentos tienen una advertencia sobre estos efectos secundarios  el personal sanitario que los suministra advierte sobre su uso, pero una gran parte de los conductores