Los automóviles del siglo XXI: cuidando el medio ambiente

Es de común conocimiento lo perjudiciales que son los gases que emiten los vehículos convencionales. El daño que producen y produjeron es inmenso y es tarea de todos evitar males mayores. El efecto invernadero ocasionado por los automóviles deberá erradicarse para un futuro sin contaminación.

No sólo se reduce la contaminación, sino también los impuestos. La propuesta de muchos países es eximir de impuestos a los vehículos más eficientes para promover rápidamente la utilización de los mismos.

 

Obstáculos en la utilización de automóviles eléctricos

La principal desventaja actual para los vehículos eléctricos es el punto de recarga. Aún no se han instalado suficientes sitios dónde enchufar dichos automóviles para recargarlos. Según los especialistas, dentro de la amplia gama de vehículos eléctricos, existen modelos que incorporan pilas, los cuales serían más ecológicos.

Detalles y características

Los expertos indican que existe una gran diferencia entre fuente de energía y vector energético. Las fuentes de energía son capaces de convertirse en formas de energía aprovechable y existen de manera natural en el planeta. En cambio, los vectores energéticos son también convertibles en energía aprovechable, pero no es posible hallarlos naturalmente. Es necesario producirlos, fabricarlos. Sería más bien, un sistema de almacenamiento y transporte, y no una fuente de energía.

Clases de fuentes de energía

Existen cuatro diferentes fuentes de energía: renovable no contaminante; renovable contaminante; energía atómica; y energía fósil de combustión.

La fuente de energía renovable no contaminante no libera agentes tóxicos en el proceso de obtención. Por ejemplo, la energía solar o la energía eólica.

La energía renovable contaminante, por el contrario, libera agentes tóxicos en dicho proceso de obtención de energía. Sin embargo, no posee sustancias tóxicas añadidas, sino que libera agentes que habían sido absorbidos del entorno por los elementos naturales como las plantas. Un ejemplo de este tipo de fuente de energía es el aceite vegetal.

La fuente de energía atómica se divide a su vez en dos de acuerdo a la forma de obtención de la energía. Una de ellas es por fisión, la cual produce residuos muy dañinos. Por otra parte, la fusión, que prácticamente no genera residuos tóxicos, aunque aún está en fase experimental.

Finalmente, la fuente de energía fósil de combustión, es la extraída de yacimientos naturales finitos. Al obtener dicha energía liberan agentes tóxicos como el petróleo o el carbón.