Vehículos con motor de hidrógeno

El hidrógeno es, como ya se ha visto en este blog, una de las energías renovables que se están utilizando en la industria automotriz como alternativa no contaminante. Esto se debe a que el hidrógeno posee una relación mayor, a los combustibles actuales y a otras de energía renovables, en la energía que provee por peso del mismo. Y como era de esperarse no produce ningún gas contaminante, ya que justamente libera vapor de agua cuando sufre la combustión.

Gracias a esto, muchas personas y compañías consideran a este elemento como la posibilidad de desarrollar una tecnología eficiente para las energías renovables. El desarrollo de esta tecnología requerirá de mucha inversión para que se cosechen sus frutos, ya que para que realmente sea eficiente requiere de mucha precisión y estabilidad.

Casi todas las compañías se encuentran investigando y desarrollando la inclusión de motores de hidrógeno en sus modelos,  Honda, Toyota, Mercedes y Nissan ya están haciendo las inversiones necesarias para este desarrollo. Casi todos se basan en seguir un esquema similar, un motor eléctrico debajo del capó que estaría recibiendo alimentación de las células que generarían cargas eléctricas al mezclar el hidrógeno, depositado donde iría actualmente el combustible, y reaccionaría con el oxígeno del aire. Esta reacción como es de esperarse es la que produce el vapor de agua.

Estas células de combustible son básicamente generadores que utilizan diversos procesos químicos para producir energía con la combinación de estos dos gases. Para resumir, son a grandes rasgos, baterías, pero a diferencias de éstas, las células de combustible nunca se descargan mientras se disponga de un depósito de hidrógeno.

Esas ventajas ya de por sí son suficientes, pero además tenemos que contar que estas células son silenciosas, eficientes y realmente limpias.  Por lo que podremos olvidarnos de los ruidos de los motores y el exceso de contaminación.