El compromiso de Santiago de Chile por reducir la contaminación ambiental

En los primeros lugares de las ciudades más contaminadas de América Latina se encuentra Santiago de Chile. Un 92 por ciento de las emisiones de  monóxido de carbono que contribuyen a la estadística corresponden a  los automotores que transitan a diario sus calles.

Ante este problema, autoridades locales han creado varios programas que buscan lograr un balance entre el desarrollo y el entorno: el Sistema de Transporte Masivo de Santiago de Chile, la Restricción Vehicular y  el Plan Maestro de Ciclorutas, entre otros.

Bonos de países desarrollados

Con la promesa de hacer más sustentable el sistema de transporte público de la capital chilena, fue desarrollado el metro de superficie, cuyo objeto es contribuir a mitigar la emisión de gases contaminantes y de efecto invernadero. Para lograrlo, incorporó a su sistema los denominados “Bonos de carbono” que consisten en aportes que países desarrollados pertenecientes al Protocolo de Kioto realicen a los que se encuentran en ese camino, a través de la financiación de proyectos de captura o reducción de gases. La forma de lograrlo, es a través del reemplazo del sistema de control y operación de los trenes actual por un sistema que deje de emitir las 15.300 toneladas de CO2 anuales, que saturan el aire de Santiago.

Más control a la circulación

Políticas en ejecución como la restricción en un 20 por ciento de la circulación de vehículos, que opera hace 10 años, así como la importación de vehículos catalizados (que consumen gasolina sin plomo) complementan el panorama de cuidado del medio ambiente por parte de las autoridades.

Pero no sólo medidas de carácter restrictivo forman parte del abanico de soluciones medioambientales en la capital, el apoyo a la reducción de los embotellamientos y a la práctica del deporte entre los chilenos, es contemplado por el Plan Maestro de Ciclorutas para Santiago, que proyecta la construcción de más de 640 kilómetros de ciclovías: entre 500 kilómetros urbanos y 140 kilómetros rurales, que las interconecten. Este proyecto comenzó en 2009 y pretende terminar en 2012, al momento, ya se encuentran en funcionamiento algunos de sus trayectos.

Si bien es cierto, hacen falta más medidas de apoyo a la descontaminación ambiental provocada por los automotores, el gobierno de Santiago de Chile ya se encuentra trabajando en la creación de otras actividades orientadas a la reducción de emisiones nocivas. Cabe recordar que junto a Ciudad de México, sus programas son un marco de referencia en la gestión de la calidad del aire en América Latina y el Caribe, estos esfuerzos resultan ser un paliativo a este creciente problema que afecta la vida de los millones de habitantes de esta región del planeta.

 

Permiso de conducción tipo B – Conocimientos medioambientales

Por lo regular aquellas personas que ya están en la edad para solicitar un Permiso de Conducción tipo B ya han tenido contacto previo con algún vehículo. Esto, ya sea por acudir a una escuela de manejo o bajo la custodia de algún familiar o amistad. En la actualidad, para obtener un permiso de conducción no solamente es necesario el saber manejar un automóvil y aprenderse las distintas señales de tránsito sino estar consciente de los cuidados del medio ambiente.

Permiso de Conducción tipo B

Podemos decir que es el permiso básico en cuanto a conducir automóviles. Para obtenerla, usted necesita haber cumplido 18 años de edad. Con este permiso usted podrá conducir vehículos que no excedan de 3500 kg en peso, y que estén diseñados y construidos para el transporte de no más de ocho pasajeros, aparte del conductor. Este permiso de conducción tendrá una vigencia de 10 años hasta cumplir los 65 años de edad y de 5 años a partir de esa edad.

Conocimientos medioambientales

El cuidado del medio ambiente como parte fundamental de la conducción vehicular forma parte de los conocimientos básicos que toda persona aspirante a un permiso de conducción tipo B debe tener presente. En el Anexo V del Reglamento General de Conductores establece como “La utilización del vehículo en relación con el medio ambiente”:

  • Uso adecuado de las señales acústicas, recuerde que no solamente se contamina con las emisiones de gases, sino con los diversos sonidos provenientes del propio motor, sistema de escape, chasis, bocina, etc.
  • Conducción económica y ahorro de combustible, el poder gastar en combustible no nos da el derecho de contaminar el medio ambiente, por eso es una obligación de cada conductor adquirir buenos hábitos de manejo y ahorro.
  • Limitación de emisiones contaminantes, mediante mantenimiento al vehículo cada cierto tiempo o la adquisición de un modelo de vehículo con emisiones reducidas.
  • Otras medidas a tener en cuenta por el conductor para evitar la contaminación ambiental, como el cuidado y uso apropiado de otros componentes (neumáticos, frenos, aire acondicionado, etc.).

Ya lo sabe, un permiso de conducción significa más que saber manejar, significa que usted también está comprometido con el cuidado del medio ambiente.

Brasil continúa generando altos índices de contaminación ambiental

Brasil con un total de 1.459.4 toneladas de sustancias consumidas que agotan la capa de ozono, es uno de los países de Sudamérica que más contaminación aporta al medio ambiente, tan sólo México y Chile lo superan en esta preocupante estadística, reportada en el 2009 por la Comisión Económica para América Latina (Cepal).

Para los expertos este valor si bien, es cierto,  ha disminuido con respecto a las 3.589.4 toneladas reportadas en 2002, sigue siendo alarmante, dado que este fenómeno no es tan solo un problema de las grandes ciudades como: Sao Paulo o Río de Janeiro, sino que ahora también lo complementan las zonas rurales y sus causantes siguen siendo: la industria y los automotores, que aportan un 26% de dicha contaminación.

Regiones con menos ciudades aportan más contaminación

Las zonas central y occidental del país carioca (unos 369 municipios) registran la mayor incidencia en la contaminación del aire con un 58 por ciento, inquietante según los expertos ambientalistas, si se tiene en cuenta que estas dos regiones concentran menos cantidad de ciudades que otras del país.

De esta manera, en ciudades de máximo 5 mil habitantes la contaminación del aire es de un 11 por ciento,  en urbes de 20 a 100 mil habitantes la polución sería de un 45 por ciento y en las de 100 a 500 mil habitantes de un 75 por ciento. Ciudades como: Recife, Curitiba y Porto Alegre son exponentes de esta cifra, así lo indica el más reciente estudio realizado por el Instituto Brasilero de Geografía y Estadística.

En lo relacionado a la contaminación por dióxido de carbono en Brasil existen emisiones de 368.317 toneladas por año, que corresponden tan sólo a vehículos, esto lo explica la incidencia de 25.7 automóviles por cada 100 habitantes.

Presencia de tóxicos causa miles de muertes

Lejos de las frías cifras que aportan las instituciones que evalúan el aumento en la contaminación, el problema ya es de salud para el ser humano, pues la presencia de estos elementos causa un promedio de 12 mil muertes al año en América Latina, situación que afecta especialmente el desarrollo físico y mental de los niños .

La contaminación atmosférica es provocada por compuestos altamente tóxicos como: el plomo, el cobre, el zinc, los óxidos de carbono, azufre y nitrógeno, emitidos por fuentes fijas o móviles, entre estas últimas se encuentran los automóviles, el transporte público, los camiones y las aeronaves, con un porcentaje del 70 a 80 del total de toda la contaminación ambiental.