La paradoja de los biocombustibles

El calentamiento global es producto de las actividades industriales, el excesivo uso de automóviles  que funcionan con combustibles fósiles y otras tantas actividades realizadas por los seres humanos.

El aprendizaje obtenido por el accidente nuclear de Chernóbil, Ucrania y el recordatorio de este año presentado por las instalaciones nucleares de Fukushima en Japón, han impulsado la búsqueda de nuevas fórmulas para la creación de combustible. Actualmente el más popular es el agro-combustible o bio-combustible. Como su nombre lo indica  es producido orgánicamente y es la respuesta de las industrias dependientes de combustibles fósiles para reducir la contaminación.

Desventajas de la producción masiva de biocombustibles

La producción de los bio-combustibles utiliza especies forestales como el eucalipto y los pinos, de uso agrícola ricas en carbohidratos como el maíz y la mandioca y también plantas oleaginosas como la soja, girasol y palma. Este tipo de combustible representa una alternativa muy viable para la sustitución de los combustibles fósiles, además que genera nuevos mercados para los productores agrícolas.

Todo pareciera que la utilización y producción de los bio-combustibles darían fin a la contaminación producida por la utilización de gasolina. Desgraciadamente las grandes inversiones se adelantaron a las investigaciones ambientales necesarias para conocer los beneficios y daños de los bio-combustibles al planeta. Entre los argumentos en contra de la utilización del agro-combustible se encuentra que al realizarse a gran escala la producción de agro-combustible se daría la perdida de biodiversidad, pues suelos vírgenes se convertirían en terrenos para el cultivo intenso, mismo que propiciaría erosión de la tierra, contaminación del agua y disminución de la productividad y estabilidad de los sistemas. Además los aumentos de precios de los  alimentos, como lo ocurrido en el 2007 cuando el costo del maíz se incrementaba cada día.

Cómo reciclar el aceite

Nuevos usos

Día a día se desechan millones de litros de aceite en los hogares, en la industria o los utilizados en los vehículos los cuales son altamente contaminantes. Por eso es fundamental recurrir al reciclado para que estos desechos puedan tener muchos nuevos usos como por ejemplo hacer jabón, fabricar barniz para maderas rústicas, lubricante o biodiesel para vehículos.

El aceite lo puede reciclar uno mismo o, como se hace en muchos países, depositarlo en contenedores donde es recogido para realizar el tratamiento previo al reciclaje.

El tratamiento previo consiste en retirar cualquier vestigio de agua que pudiera haber procedimiento que se llama “desecado”.

Los pasos de un buen reciclaje son primero el filtrado y la desmineralización para retirar material orgánico, sólidos o cualquier otra impureza para obtener un aceite lo más limpio posible para poder usarlos en hornos o proceder a una refinación adicional.

Otro paso importante es la destilación para obtener un aceite rebajado y vuelto a refinar, además mediante el destilado se pueden separar otros hidrocarburos que pueden estar contenidos en el aceite usado.

Un filtrado y una destilación son suficientes para transformar los desechos en carburante para un automóvil diesel.

Reciclaje casero

Generalmente algunos empiezan con una tela gruesa y después terminan con un cartucho de filtro de agua que se compra en cualquier tienda. Después viene la filtración por gravedad con filtros de cartuchos de 25 o de 5 micrones y para filtrar mayor cantidad se puede adosar una pequeña bomba de agua.

Lo más importante es que antes de cualquier filtración dejemos decantar los aceites usados durante 3 semanas para eliminar los residuos que pudiera tener.

En el reciclaje del aceite doméstico para elaborar biodiesel se procede a la incorporación de aditivos que mejoran su combustión en motores diésel y estos motores no necesitan ningún tipo de modificación para funcionar con este “biodiesel” que es no tóxico, se degrada mucho más fácil y no produce tantos contaminantes como el tradicional.

Las ventajas del biodiesel

El biodiesel es un  tipo  de  combustible que se extrae de las plantas de las que se obtiene el aceite. Sin embargo, también puede obtenerse a partir de aceite de cocina usado.

A continuación detallaremos las ventajas de este  biocombustible que resulta ser uno de los más utilizados en este momento, sobre todo en los  países europeos.

El biodiesel permite una mayor lubricación del motor, que su contraparte fósil,  lo que aumenta la vida útil  del mismo.  Y al presentar un punto de inflamación más elevado que el diesel, es aproximadamente 100°C más alto, confiere una mayor seguridad para  su transporte y almacenamiento.

La degradación del biodiesel es aproximadamente 5 veces mayor que la del diesel y  esto permite que sea  utilizado como solvente de combustibles en casos de accidentes,  como los derrames de  petróleo y sus derivados.

Por otra parte, este biocombustible permite el autoabastecimiento de los productores rurales, ya que ellos mismos siembran y cosechan las plantas de las que se extrae el biodiesel,  y al mismo tiempo promueve el desarrollo económico de éstos  y  de los que cuentan con menos recursos en el sector rural.

Al no contener azufre es inodoro y  su combustión no genera dióxido de azufre, gas que produce gran contaminación ambiental. La ICCT (International Council of  Clean Transportation) está considerando este elemento (el azufre) tan perjudicial para la salud como lo fue en su momento el  plomo que contenían  los combustibles. Se está intentando implementar políticas para disminuir el contenido de azufre en el diesel, llamado LSD (low sulpher diesel) pero este necesita de biodiesel para mantener una capacidad de lubricación similar a la del diesel actual. El biodiesel, por sus características, no presenta una gran amenaza para el ambiente ni para las fuentes de agua potable.